Los meses de noviembre y diciembre son fundamentales para la planificación de numerosas explotaciones agrícolas de la provincia de Granada. La llegada de las lluvias, el descenso de las temperaturas y la aparición de las primeras heladas pueden condicionar la campaña del olivar, el desarrollo de los cereales de invierno y el manejo de los cultivos leñosos y hortícolas.

¿Qué podemos esperar del tiempo durante noviembre y diciembre?

La predicción estacional de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para octubre, noviembre y diciembre de 2026 apunta a una probabilidad muy alta de que las temperaturas medias se sitúen por encima de los valores habituales en España. En cuanto a las precipitaciones, no existe una señal estacional suficientemente clara para afirmar que Granada vaya a registrar un periodo más lluvioso o más seco de lo normal.

https://www.aemet.es/es/portal/serviciosclimaticos/prediccion_estacional

Estas previsiones describen tendencias generales, no el tiempo concreto de cada semana. Por ello, será necesario seguir las actualizaciones meteorológicas para anticipar episodios de lluvia intensa, heladas o cambios bruscos de temperatura.

Influencia en los principales cultivos de Granada

Olivar. Noviembre suele coincidir con una fase importante de recolección de aceituna. Las lluvias persistentes pueden dificultar la entrada de maquinaria, reducir la transitabilidad de las parcelas y retrasar la cosecha. Además, las precipitaciones intensas pueden favorecer la erosión en terrenos con pendiente. Conviene organizar la recolección según la madurez del fruto, el estado del suelo y la previsión de lluvia, evitando trabajar sobre suelos excesivamente húmedos. Recomendamos tratamientos de cobre post-cosecha en aquellas zonas en las que las heladas sueles ser fuertes y habituales.

Almendro y pistacho. Ambos cultivos entran progresivamente en reposo vegetativo. Un otoño cálido puede retrasar la caída de las hojas o modificar la evolución de la parada vegetativa, aunque la respuesta depende de la variedad y de las condiciones acumuladas. Es recomendable revisar el estado sanitario de los árboles, mantener una cubierta vegetal controlada cuando proceda y evitar labores que favorezcan la erosión.

Cereales de invierno. La humedad del suelo determinará las posibilidades de siembra y nascencia. Si las lluvias son suficientes y están bien repartidas, favorecerán la germinación y la implantación del cultivo. Por el contrario, un otoño seco puede retrasar las siembras y obligar a vigilar la disponibilidad de agua. Los excesos de humedad también pueden dificultar la preparación del terreno.

Cultivos tropicales. En la costa granadina, donde destacan el aguacate y el mango, las temperaturas suaves pueden prolongar la actividad vegetativa. Sin embargo, las lluvias intensas, los vientos fuertes y los descensos térmicos repentinos pueden causar daños. Será importante revisar el drenaje, controlar la humedad radicular y proteger las plantaciones jóvenes frente al frío.

Cultivos en invernadero. Durante estos meses aumenta la importancia del control de humedad, ventilación y temperatura. La condensación y la escasa ventilación pueden favorecer enfermedades fúngicas. Ajustar la ventilación, evitar excesos de riego y revisar los sistemas de calefacción, cuando existan, ayudará a mantener condiciones adecuadas.

Recomendaciones para los agricultores

La mejor estrategia es combinar la predicción meteorológica actualizada con la observación directa de cada explotación. Revisar los drenajes, planificar las labores, ajustar el riego a la humedad real del suelo y consultar los avisos de heladas permitirá reducir riesgos y aprovechar mejor las condiciones favorables.

Desde Agrogestión Ingenieros S.L. recomendamos realizar una planificación agronómica adaptada a cada cultivo y zona de Granada, ya que las condiciones de la costa tropical, la Vega, el Altiplano y las comarcas de montaña suelen ser muy diferentes. Nosotros le ayudaremos.

Nota técnica: las tendencias estacionales no permiten asegurar precipitaciones, heladas ni temperaturas concretas para una parcela. Para tomar decisiones de campaña, deben consultarse las previsiones de corto plazo y los avisos oficiales de AEMET.